Fui criado dentro de un contexto católico, me bautizaron porque solo así uno puede tener la opción de llegar al cielo, pero con el paso del tiempo los conceptos rígidos, conceptos de una extraña moralidad, Adán y Eva o el darwinismo me hicieron comenzar a cuestionarme lo que era ley Divina.

El alma o como deseen llamarla, para mi es la esencia de una vida, es lo que hace único a un organismo viviente. Tal como la materia no se crea ni se destruye, creo que, al morir, nuestro cuerpo, la energía que lo mantenía activo, la esencia que lo hacía único, se transforma en una energía consciente a la se le puede llamar alma. la cual queda ligada sus sobrevivientes en la tierra transformándose en sus guardianes, los cuales vienen o se van dependiendo de los momentos que se vivan.

Comencé a aprender a leer el tarot, para mejorar mis habilidades blandas, permitiéndome relatar una historia en base a puntos específicos que entregaban las cartas. No creo que el tarot sea un instrumento de adivinación del futuro, (de lo contrario ya habría Ganado el loto), por el contrario, creo que, como un Test de Rorschach, uno ve lo que proyecta en las cartas quien nos consulta. Siento que el Tarot es una herramienta que les permite a las personas traer a la luz realidades o ideas que tiene en su subconsciente y usarlas para tomar decisiones de pasos a seguir.